martes, 23 de febrero de 2016

CAN'T STOP - CAPITULO 14

El Hogar.

A la mañana siguiente, Shin Hye se despertó temprano, aún no había salido el sol, salió de la habitación y empezó  a mirar con mas detalle las demás habitaciones y espacios de su casa, una sonrisa se dibujo en su rostro imaginando un gran piano blanco en la esquina del salón, donde Yong Hwa enseñaría a su hijo a tocar música y escribir canciones hermosas. <<El mobiliario tendría que ser de color beis  porque el bebé probablemente se metería en problemas así que el  blanco quedaba descartado, además que Yong Hwa estaría demasiado ocupado para limpiar todo el tiempo, pensándolo mejor,  los muebles serian más prácticos si fueran de cuero y de color negro>> Pensó mientras observaba el espacio ideal para armar el mobiliario.
 Ella se fue a la cocina y observo que tenía mucho espacio, el corazón de Shin Hye salto de felicidad imaginando la dicha que compartirían en ese lugar, imaginó a su mamá cocinando la cena para la familia, <<Mi madre es una ama de casa maravillosa>> pensó  << Probablemente nunca dejaría que su hijo coma dulces antes de la cena>> sin  querer, Shin Hye comenzó a llorar de felicidad, se tocó el vientre y le susurró unas palabras a su bebé << Serás  increíblemente feliz aquí >>, le dijo aun sabiendo que era demasiado pronto para  que el bebé, que crece dentro, entendiera lo que estaba diciendo.
Ella subió las escaleras y comenzó a revisar cada una de las habitaciones para decidir qué haría en cada uno de ellos.  Desde la ventana del segundo piso podía ver una pequeña iglesia que estaba a una cuadra de su casa,  y empezó a buscar  con la vista  desde la ventana, algún  parque o escuela, pero no encontró nada a la vista, mas adelante pensó en salir y conocer más los alrededores.
De repente sintió un dolor agudo en el lado derecho de su cuerpo que le impidió continuar en pie,  ella tocó su vientre tratando de proteger al bebé de su propio cuerpo, y comenzó a respirar profundamente para ser lo suficientemente fuerte para  regresar a su habitación. Otro dolor más fuerte la obligó a sentarse en el suelo, entonces todo empezó a dar vueltas y la oscuridad la envolvió.
Yong Hwa estaba durmiendo, pero sintió un dolor en su corazón que lo hizo despertar  aterrado. Un sudor frío cubrió su frente ¡ Shin Hye ! - gritó al no verla a su lado, corrió desesperadamente por su habitación, al no encontrarla se dirigió a las demás habitaciones. El peor de los presagios inundó su mente, desesperado buscó por toda la casa y la encontró tendida en el suelo de una habitación, la levando en sus brazos y comenzó a bajar las escaleras.
Antes de que pudiera abrir la puerta, ella abrió los ojos.
—¿Yong Hwa que haces? Yo sólo estoy durmiendo por favor no me saques de nuestra casa.
Yong Hwa no le hizo caso y salió con ella en brazos y la sentó en el coche. 
Shin Hye abrió la puerta del coche y salió. Yong Hwa le agarró del brazo tratando de detenerla, pero ella tomó una gran cantidad de fuerza para levantarse y trató de correr hacia la casa.  Yong Hwa corrió tras ella.
Shin Hye se volvió hacia él.
—No voy a ir al hospital, no voy a dejar que toquen a nuestro bebé!
— Yong Hwa, la abrazó.
—Por favor, me prometiste que ibas a luchar.  Dijiste que no me dejarías solo.
Shin Hye siguió caminando y respondió:
—Estoy luchando Yong Hwa, estoy luchando por nuestro bebé, no estarás solo.
Y apoyándose en las paredes volvieron a la casa.
 —Eres mi esposa, yo decido esta vez.
Yong Hwa bajó los brazos y se apoyó contra la pared respirando profundamente para controlarse a sí mismo. Luego se dirigió a su coche y apoyando la cabeza contra el volante comenzó a llorar. Lloró como un niño sin consuelo, todo lo que él quería era llevarla al hospital y dejar que los médicos hagan  la cirugía y de una vez por todas puedan salvarla. Se sentía egoísta por no pensar en el bebé, pero la verdad era que él sabía que si Shin Hye moría, él moriría también.
No quería ver el sufrimiento de Shin Hye, no quería que silenciosamente  soporte el dolor. Salió y regresó a casa, fue a su habitación y se detuvo en la puerta para verla. Ella estaba recostada sobre la cama con los ojos cerrados, su cabello largo y sedoso enmarcaba su rostro,  era perfecta, pensó. Se arrodilló junto a la cama para mirarla de cerca, le acarició el rostro y le susurró en voz baja.
—Te ves como un ángel.
Shin Hye abrió los ojos y lo miró con ternura. Yong Hwa se dio cuenta de que también había estado llorando.
—Perdóname, por gritarte.
Shin Hye se levantó de la cama y se sentó en el suelo junto a él.
—Gracias por preocuparte por mí, pero estoy bien. Mírate a ti mismo, estas peor que yo.
Entonces yong hwa se asomo al espejo y era verdad, era un desastre, tenía el pelo desordenado, los ojos hinchados y la boca agrietada, aún llevaba pijama y ni siquiera se había rasurado. Hizo una mueca de asombro.
—Tienes mucha razón.
Ambos se echaron a reír.
—¿Sabes? —dijo Shin Hye —Quiero ir a un hospital, pero uno diferente, uno en el que sólo podamos ver al bebé, quiero saber si se encuentra bien.
Yong Hwa tomó sus manos.
—Está bien, vamos a ir. Vamos a ir a donde quieras.
***
Cuando llegaron  a un nuevo hospital,  en ningún momento dijeron nada sobre la enfermedad de Shin Hye. Cuando el doctor la examinó, dijo que ella tenia tres meses de embarazo y los bebés estaban sanos.
Yong Hwa y Shin Hye escucharon el corazón del bebé.
—Ahora van a escuchar el corazón del otro bebé ¿Están listos?
—¿Como? — Dijeron Yong Hwa y Shin Hye al mismo tiempo.

—¿Oh señor y señora Jung,  en su familia ya existen gemelos?

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3 comentarios:

  1. wow gemelitos .. que alegria tan grande para ellos y a la vez un dolor ver que shin cada dia estara peor y no poder hacer nada ...sigueee porfa no tardes los caps son muy cortitos y me quedo con ganas demas ... ya casi le perdia el hilo a la historia jaja

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  2. Gracias por actualizar! Sigue por favor!!

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  3. Gracias por actualizar! Sigue por favor!!

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