El Hogar.
A
la mañana siguiente, Shin Hye se despertó temprano, aún no había salido el sol,
salió de la habitación y empezó a mirar
con mas detalle las demás habitaciones y espacios de su casa, una sonrisa se
dibujo en su rostro imaginando un gran piano blanco en la esquina del salón,
donde Yong Hwa enseñaría a su hijo a tocar música y escribir canciones
hermosas. <<El mobiliario tendría que ser de color beis porque el bebé probablemente se metería en
problemas así que el blanco quedaba
descartado, además que Yong Hwa estaría demasiado
ocupado para limpiar todo el tiempo, pensándolo mejor, los
muebles serian más prácticos si fueran de cuero y de color negro>> Pensó mientras observaba el espacio ideal para armar el mobiliario.
Ella se fue a la cocina y observo que tenía
mucho espacio, el corazón de Shin Hye salto de felicidad imaginando la dicha
que compartirían en ese lugar, imaginó a su mamá cocinando la cena para la
familia, <<Mi madre es una ama de casa maravillosa>> pensó << Probablemente nunca dejaría que su
hijo coma dulces antes de la cena>> sin querer, Shin Hye comenzó a llorar de
felicidad, se tocó el vientre y le susurró unas palabras a su bebé << Serás
increíblemente feliz aquí >>, le
dijo aun sabiendo que era demasiado pronto para que el bebé, que crece dentro, entendiera lo
que estaba diciendo.
Ella
subió las escaleras y comenzó a revisar cada una de las habitaciones para
decidir qué haría en cada uno de ellos. Desde la ventana del segundo piso
podía ver una pequeña iglesia que estaba a una cuadra de su casa, y empezó a buscar con la vista desde la ventana, algún parque
o escuela, pero no encontró nada a la vista, mas adelante pensó en salir y
conocer más los alrededores.
De
repente sintió un dolor agudo en el lado derecho de su cuerpo que le impidió
continuar en pie, ella tocó su vientre
tratando de proteger al bebé de su propio cuerpo, y comenzó a respirar
profundamente para ser lo suficientemente fuerte para regresar a su habitación. Otro dolor más
fuerte la obligó a sentarse en el suelo, entonces todo empezó a dar vueltas y
la oscuridad la envolvió.
Yong Hwa estaba durmiendo, pero sintió un dolor en su corazón que lo hizo
despertar aterrado. Un sudor frío cubrió
su frente ¡ Shin Hye ! - gritó al no verla a su lado, corrió desesperadamente
por su habitación, al no encontrarla se dirigió a las demás habitaciones. El
peor de los presagios inundó su mente, desesperado buscó por toda la casa y
la encontró tendida en el suelo de una habitación, la levando en sus brazos y
comenzó a bajar las escaleras.
Antes
de que pudiera abrir la puerta, ella abrió los ojos.
—¿Yong
Hwa que haces? Yo sólo estoy durmiendo por favor no me saques de nuestra casa.
Yong
Hwa no le hizo caso y salió con ella en brazos y la sentó en el coche.
Shin Hye abrió la puerta del coche y salió. Yong Hwa le agarró del brazo
tratando de detenerla, pero ella tomó una gran cantidad de fuerza para
levantarse y trató de correr hacia la casa.
Yong Hwa corrió tras ella.
Shin
Hye se volvió hacia él.
—No
voy a ir al hospital, no voy a dejar que toquen a nuestro bebé!
— Yong
Hwa, la abrazó.
—Por
favor, me prometiste que ibas a luchar. Dijiste
que no me dejarías solo.
Shin
Hye siguió caminando y respondió:
—Estoy
luchando Yong Hwa, estoy luchando por nuestro bebé, no estarás solo.
Y
apoyándose en las paredes volvieron a la casa.
—Eres
mi esposa, yo decido esta vez.
Yong
Hwa bajó los brazos y se apoyó contra la pared respirando profundamente para
controlarse a sí mismo. Luego se dirigió a su coche y apoyando la cabeza contra
el volante comenzó a llorar. Lloró como un niño sin consuelo, todo lo que
él quería era llevarla al hospital y dejar que los médicos hagan la cirugía y de una vez por todas puedan salvarla.
Se sentía egoísta por no pensar en el bebé, pero la verdad era que él sabía que
si Shin Hye moría, él moriría también.
No
quería ver el sufrimiento de Shin Hye, no quería que silenciosamente soporte el dolor. Salió y regresó a casa, fue
a su habitación y se detuvo en la puerta para verla. Ella estaba recostada
sobre la cama con los ojos cerrados, su cabello largo y sedoso enmarcaba su rostro, era perfecta, pensó. Se
arrodilló junto a la cama para mirarla de cerca, le acarició el rostro y le
susurró en voz baja.
—Te
ves como un ángel.
Shin
Hye abrió los ojos y lo miró con ternura. Yong Hwa se dio cuenta de que también había estado llorando.
—Perdóname,
por gritarte.
Shin
Hye se levantó de la cama y se sentó en el suelo junto a él.
—Gracias
por preocuparte por mí, pero estoy bien. Mírate a ti mismo, estas peor que yo.
Entonces
yong hwa se asomo al espejo y era verdad, era un desastre, tenía el pelo
desordenado, los ojos hinchados y la boca agrietada, aún llevaba pijama y ni
siquiera se había rasurado. Hizo una mueca de asombro.
—Tienes
mucha razón.
Ambos
se echaron a reír.
—¿Sabes?
—dijo Shin Hye —Quiero ir a un hospital, pero uno diferente, uno en el que sólo
podamos ver al bebé, quiero saber si se encuentra bien.
Yong
Hwa tomó sus manos.
—Está
bien, vamos a ir. Vamos a ir a donde quieras.
***
Cuando
llegaron a un nuevo hospital, en ningún momento dijeron nada sobre la
enfermedad de Shin Hye. Cuando el doctor la examinó, dijo que ella tenia tres
meses de embarazo y los bebés estaban sanos.
Yong
Hwa y Shin Hye escucharon el corazón del bebé.
—Ahora
van a escuchar el corazón del otro bebé ¿Están listos?
—¿Como?
— Dijeron Yong Hwa y Shin Hye al mismo tiempo.
—¿Oh
señor y señora Jung, en su familia ya
existen gemelos?
wow gemelitos .. que alegria tan grande para ellos y a la vez un dolor ver que shin cada dia estara peor y no poder hacer nada ...sigueee porfa no tardes los caps son muy cortitos y me quedo con ganas demas ... ya casi le perdia el hilo a la historia jaja
ResponderEliminarGracias por actualizar! Sigue por favor!!
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