Existen
cuestiones prácticas que hay que resolver dijo Soo Jin más tarde—. Tendrás que verlo
tarde o temprano.
Shin Hye le
dio una breve versión de la visita de Yong Hwa y la amiga escuchó con calma y satisfacción,
pero eso la enojó.
—Tanto Hong
Ki como tú parecen estar complacidos por el fracaso de mi matrimonio.
Soo Jin no
lo negó.
—Era
demasiado posesivo. Te mantuvo apartada de todos tus amigos. Un marido normal espera
compartir un poco a su esposa.
Mi mundo era
demasiado opuesto al suyo dijo Shin Hye con un suspiro.
—Tal vez,
pero eso no disculpa la forma cruel con que te separó de nosotros. Ahora eso va
a quedar sobre su propia conciencia.
—Yong Hwa
estará mejor sin mí —dijo Shin Hye sin emoción.
—No pienses
así. Es posible que todavía cause pBae Joonlemas.
— No. Me va
a pedir el divorcio.
—No estés
tan segura. Yo conozco a los abogados... odian verse mezclados con la ley. Es
una enfermedad profesional.
Era cierto,
eso lo sabía Shin Hye. Yong Hwa siempre dijo que los abogados evitaban los procesos
legales como si fuera una plaga, debido a que sabían demasiado de sus laberintos
y pBae Joonlemas.
— ¿Y qué vas
a hacer con tu ropa? Tendrás que ir a recogerla.
— Iré a la
casa mientras él esté en el juzgado.
— Shin Hye,
odio tener que decir esto, pero tienes que verlo. Sería mejor que todo se
hiciera en forma amistosa y no lo lograrás si estás en este estado de ánimo.
—Supongo que
tienes razón. De todas maneras, puedo arreglar todo a través de su abogado... y
conociendo a Yong Hwa, sería mejor hacerlo en la forma más correcta posible.
— ¿Cómo
pudiste soportar a ese pedante? Yo me hubiera vuelto loca al cabo de una semana.
— Lo amaba
dijo Shin Hye con sencillez.
—Eres una
simplona, Shin Hye. Siempre lo fuiste... ciega como un murciélago en algunos aspectos.
¿Por qué crees que tu presumido Yong Hwa se enamoró de ti?
—No puedo
imaginarlo. Nunca pude... no teníamos nada en común.
Soo Jin
levantó las cejas con incredulidad.
—Alguna vez
mírate al espejo, criatura... eres muy hermosa. ¿Irás a decirme que no lo sabías?
—No siempre
lo parezco —se ruborizó Shin Hye.
— ¡Dios dame
paciencia! Shin Hye, eres demasiado modesta —Soo Jin se levantó y la empujó
frente al espejo— ¡Mírate!
Shin Hye vio
a una chica de cabellos castaños peinados alrededor de una cara ovalada, un
cutis suave y rasgos proporcionados. Ojos marrones y unas pestañas largas y
negras.
—
No me gusta mi boca.
— Es muy
atractiva. Eso es lo que piensan los hombres, los he oído decirlo.
— ¿Los
hombres? —Shin Hye se la quedó mirando con la mirada en el vacío.
— Hong Ki.
—¡Oh, Hong
Ki!
—Sí, Hong Ki.
Shin Hye
volvió a prestarle atención al espejo.
—Tengo las piernas
muy anchas.
—Tu cuerpo
es muy atractivo replicó Soo Jin irritada—. Y repito lo que oí.
— ¿Hong Ki
de nuevo?
—Entre
otros... en la fiesta llovían los comentarios.
— ¿De veras?
— ¿Pero qué
te pasa? Antes tenías vida. Pregúntate esto: ¿si Yong Hwa no se enamoró de tu
mente brillante, entonces de qué?
Shin Hye
sabía la respuesta, pero hacía ya tanto tiempo desde que se lo demostró, que sintió
que respiraba de prisa al recordarlo. Se quedó con la mirada perdida a lo lejos
y se olvidó de Soo Jin. Se llevó las manos a la cara y luego las deslizó a lo
largo del cuerpo.
Soo Jin se
la quedó mirando con el ceño fruncido.
—Te
despertaré de nuevo aunque sea necesaria una caja de dinamita.
—Eres muy
amable conmigo, Soo Jin. Estoy muy agradecida.
— ¿Y para
qué son los amigos? preguntó Soo Jin igual que Hong Ki—. ¿Recuerdas lo que nos
llamaban en la escuela de drama?
—Los tres
mosqueteros —murmuró Shin Hye riendo.
—Tú, yo y Hong
Ki... tres. Juramos que nos mantendríamos unidos, que nos conseguiríamos papeles
de ser posible, que compartiríamos alojamientos y el dinero
disponible...¿recuerdas los planes que hacíamos?
—Muy bien.
—Pues bien,
para que no lo olvides, la habitación de invitados es tuya todo el tiempo que quieras
y sin ningún compromiso. Excepto que tienes que hacerte invisible si recibo a
un amigo.
Shin Hye la
miró divertida.
— ¿Alguien
en particular?
— Ya lo
conocerás. Por el momento está ausente, pero regresará la próxima semana.
— ¿Es de
nuestra profesión?
—
Si. Está trabajando
en Japon desde hace un mes. Si no te gusta, no me lo digas.
— ¿Tan serio
es el asunto?
—Creo que
sí.
—¿Para
ambos?
— No estoy
segura todavía... acerca de mí, sí, pero no respecto a Bae Joon. Es bastante enigmático.
Hasta podría ser casado y con seis hijos. Tengo que sacarle con sacacorchos todo
lo que quiero saber.
— Entonces
espero que sea soltero.
— Lo mataré
si no lo es —dijo Soo Jin y no bromeaba.
Hong Ki
llamó esa tarde e hizo gestiones para que Shin Hye tuviera su prueba al día siguiente.
¿Nerviosa?
—Mucho.
Recuerda que no he trabajado desde hace mucho.
—Yo pasaré a
recogerte y te llevaré. No te preocupes.
Después de
colgar el teléfono, Shin Hye salió del apartamento y tomó el tren para ir a su casa.
Después del matrimonio, Yong Hwa decidió comprar la elegante casita en Hagye en
el distrito de Nowon. Estaba lo suficientemente lejos de la ciudad para tener
tranquilidad, pero bastante cerca para que él pudiera ir y venir del centro
de Seúl. En ese tiempo, a ella no se le ocurrió que la aislaba de su viejo
círculo de amistades. Cuando lo notó, estaba demasiado deprimida para hacer
algo al respecto.
Por supuesto
que hizo algunas amistades entre los vecinos. Amas de casa que encontraba al ir
de compras, la esposa del abogado, la esposa del médico de Nowon... Yong Hwa
quiso que invitara a toda esa gente y por algún tiempo lo hicieron, pero su
enfermedad interrumpió todo eso.
Entró en la
casa. Estaba vacía y silenciosa.
Subió a su
habitación y comenzó a hacer la maleta. Dejó la mayor parte de su ropa; sólo había
unas cuantas cosas que quería. Lo último que tomó fue la foto de Yong Hwa que
tenía en la mesa de noche. Se quedó contemplando el rostro atractivo de rasgos
duros, cerró los ojos y luego la puso hacia abajo con dedos temblorosos. Cerró
la maleta.
La sobresaltó
un movimiento en la puerta y levantó la vista.
¡Yong Hwa!
Allí estaba,
vestido de etiqueta.
— ¿Vas a
alguna parte? —le preguntó con ironía.
Ella bajó la
vista hacia la maleta y trató de cerrarla. No pudo.
Yong Hwa se
acercó y la cerró sin esfuerzo.
—Gracias—murmuró
ella.
Él se
enderezó y metió las manos en los bolsillos.
¿Vas a irte
con Lee Hong Ki? su voz era indiferente como si discutiera un problema legal
con un cliente.
Ella se
sonrojó.
¡No!
— ¿No?
—Levantó las cejas con ironía—. ¿Esperas que lo crea? ¿Después de lo que vi hoy?
Lo has
interpretado mal... comenzó a decir ella y él la interrumpió.
— Creo que
no, Shin Hye, No había nada que se pudiera malinterpretar.
—Hong Ki
acababa de llegar. Es el apartamento de Soo Jin. Pasó a decirme algo.
—A mí me pareció
como si se sintiera en casa. ¿Siempre visita a las personas en mangas de camisa
y con un vulgar delantal? Preferiría que me dijeras la verdad, Shin Hye
— ¿Siempre
dices tú la verdad? — recordó a la mujer que vio en sus brazos y los celos la aguijonearon.
— ¿Qué
quieres decir con eso? —levantó las cejas sin saber de lo que hablaba.
—Nada.
— ¿Tenemos
que discutir esto aquí de pie? hablaba con voz calmada y controlada y ella sintió
alivio porque sabía que tenían que hablar y sería más fácil si ambos estaban tranquilos.
Lo siguió a
la sala y se sentaron uno frente al otro, como extraños, pero así es como habían
vivido los últimos meses.
—¿Qué es lo
que quieres, Shin Hye?
—El divorcio
— dijo la palabra a toda prisa.
Él se
levantó y se alejó unos pasos, metió las manos en los bolsillos y le dio la
espalda.
Ella se lo
quedó mirando y notó que estaba estresado.
— ¿Y luego?
le preguntó con una voz áspera.
Shin Hye no
estaba segura de lo que quería decir.
— Luego...
luego los dos estaremos libres.
Él se rio de
modo desagradable. Se acobardó al escucharle. Cuando la miró ya no estaba controlado,
estaba furioso.
— ¿Es un
buen amante?
La pregunta
hizo enrojecer su piel. Le respondió airada.
— ¡Te lo
dije! Interpretas mal las cosas.
— Mentiste
—dijo entre dientes—Me bastó con verte. Hace más de seis meses que no compartes
mi cama, ¿pero crees que se me olvidó el aspecto que tienes después de hacer el
amor?
Las palabras
la hicieron temblar, estaba aterrorizada. Se levantó para irse, pero él le
cortó el paso y la agarró de los hombros con fuerza.
— ¿Te satisface?
¿O será mejor que le dé una lista de tus preferencias en la cama?
— ¡Eres un
canalla! —desde que lo conoció jamás le había hablado así, con la cara llena de
odio y los ojos desorbitados.
— ¿Qué pasa?
¿Hablo con demasiada franqueza para ti? ¿Querías disimular tu adulterio con una
fingida relación amistosa para darle aspecto respetable?
— ¡Hong Ki
no es mi amante!
— ¿Me tomas
por un idiota? Por lo menos él no trató de ocultar lo que había sucedido. Se aseguró
de que lo supiera yo con cada mirada que te dirigía —el rostro de Yong Hwa
estaba pálido y desencajado— No es que necesitara la confirmación, adiviné todo
desde el momento que llamaste para decir que habías pasado la noche con una
vieja amistad...¿quién otro podía haber sido?
— ¡Pero si
nunca antes había visto a Hong Ki! Estaba en otro país cuando nos casamos.
—O nunca te
hubieras casado conmigo —agregó—. ¿Crees que olvidé la tarjeta que nos mandó?
— ¡Fue una
broma!
— ¡Dios mío!
—le sacudió los hombros y la lastimó—No me mientas, Shin Hye. Lee Hong Ki sintió
cada una de esas palabras. Cada vez que mencionabas su nombre hacías notar el hecho.
Ella le miró
sin entender.
— ¡Casi
nunca te lo mencioné!
— ¿No? Ni
siquiera sabes cuándo lo haces. Me cansé de contar las veces que te oí decir...
Hong Ki esto, Hong Ki aquello... jamás dejaste de pensar en él.
— ¡Nunca lo
tuve en la mente!
—Tal vez te
engañaste a ti misma, pero no a mí. Una noche, hablaste de é! en sueños.
Se
sobresaltó al oírlo.
—¿Lo hice?
—Así es.
— ¿Y qué
dije?
La agarró la
barbilla y la obligó a mirarle a los ojos.
—Quiero
verte cuando hablo —recordó que una vez le oyó decir que en el juicio observaba
los ojos de los testigos y así podía saber cuándo mentían. Ella se lo quedó mirando
con fijeza.
— ¿Qué dije
en sueños?
—Su nombre,
varias veces. Te desperté y te volviste a dormir. Después de eso ya no hablaste.
— ¿Fue una
pesadilla? —le miraba asombrada—. ¿Por qué me despertaste?
— ¿Crees que
iba a estar acostado al lado de mi esposa oyendo que soñaba con otro hombre?
Ella trató
de soltar la barbilla de su mano, pero entonces le agarró la nuca con los dedos
y la inmovilizó.
— ¡Quédate
quieta!
—Me
lastimas.
—Entonces
quédate quieta.
Ella lo hizo
y él preguntó:
— ¿Cómo
piensas mantenerte si me abandonas? ¿Se encargaría Lee Hong Ki de eso?
—No —dijo
con agudeza—Voy a trabajar.
— ¿En qué?
—dijo con ironía.
—Actuando...
¿en qué otra cosa?
— ¿En qué
otra cosa? —Repitió él con ironía— Dicen que es una profesión muy saturada.
¿Qué te hace pensar que conseguirás trabajo?
—Mañana me
van a hacer una prueba para un papel en un programa de televisión —dijo en tono
de triunfo, pero la hirió su mirada.
— ¿Te
pregunto quién hizo las gestiones o puedo adivinarlo?
Shin Hye
desvió la mirada, se mordió el labio.
—Hong Ki es
mi amigo —dijo y Yong Hwa volvió a reírse, pero fue un sonido cruel.
—Una forma
amable de describirlo.
—¿Qué
quieres que te diga? ¿Qué estoy loca por él? ¿Que anoche dormí con él y que volveré
a hacerlo hoy y mañana y todas las noches que sigan? —las palabras le salieron
como un torrente, estaba totalmente fuera de sí. —Si eso es lo que quieres oír
Yong Hwa... muy bien: Hong Ki es mi amante, me gusta, voy a divorciarme de ti
para ir a su lado.
El rostro de
Yong Hwa parecía de granito, mientras la oía decir enojada todas esas palabras.
De pronto,
le apretó la cabeza con la mano, atrajo su cuerpo hacia él con la otra mano apoyada
en su cintura y le aprisionó la boca de forma salvaje.
Gimió por el
dolor que le producía. Luchó con tanta violencia que sus cuerpos cayeron al suelo
entrelazados. Por un momento se quedaron allí respirando fuerte. Luego Shin Hye
se repuso y trató de levantarse, pero Yong Hwa la agarró con tanta fuerza que
su vestido se rasgó. Furiosa miró la tela rota, pero contuvo la respiración al
enfrentarse a él. Yong Hwa contempló la piel desnuda.
Ella trató
de hablar pero la voz no le salió. El corazón le latía con fuerza.
Los ojos de
Yong Hwa se dirigieron a su cara y ella movió la cabeza negando en silencio y tratando
de alejar sus manos.
—Sí — dijo
él con voz apasionada como si ella hubiera hablado. La cabeza oscura se inclinó
y Shin Hye lanzó un gemido.
— ¡No, Yong
Hwa! —no podía soportar la idea de llegar a la intimidad con ese terrible
abismo entre ellos. Pensó con amargura en la otra mujer. No era a ella a quien
Yong Hwa quería... sólo la utilizaba y eso la hirió— Busca a otra mujer, Yong
Hwa. Yo no te quiero —le dijo cegada por los celos.
Se la quedó
mirando de una forma tan dura y fría que la aterrorizó.
— ¡Eres
cruel! —dijo con los dientes apretados. Sus manos le rodeaban la cintura como
si fueran de acero. Ella protestó y trató de apartarle las manos, pero él se
apoderó de sus labios besándola apasionadamente.
Hacía meses
que no hacían el amor y ella lo deseaba. Sin embargo, el amor propio la hizo
resistir con todas sus fuerzas. Luchó con los dientes y las uñas para tratar de
alejarlo, pero no pudo.
— Voy a
hacerte el amor —le susurró al oído. Shin Hye gimió y él apretó su cuerpo mientras
ella emitía una amarga protesta silenciosa. De pronto, como si eso la elevara
por encima de lo que estaba sucediendo, se quedó rígida y fría. Tomaba su
cuerpo contra su voluntad y la hizo sentir como un objeto. Lo odió.
Cuando acabo
se quedó acostado de nuevo a su lado, respirando con fuerza, Shin Hye se levantó,
se duchó y se volvió a vestir para irse. Él estaba en la puerta, silencioso y
ella le desafió con la mirada; le vio acobardarse como si le hubiera golpeado.
—Nuestro
matrimonio fue un error monumental. No estábamos hechos el uno para el otro. Tú, ni
siquiera querías hijos. Todo lo que quiero ahora es olvidar que exististe
alguna vez.
—Muy bien.
Mi abogado se pondrá en contacto con el tuyo si me mandas su nombre.
—Le mandaré
el nombre a él.
Cuando se
iba, él le dijo:
—Te daré una
pensión. No quiero que vivas en la miseria mientras consigues trabajo.
—No. No
quiero un centavo de ti luego dijo deliberadamente Hong Ki se encargará de mí.
Salió en
silencio y cuando la puerta se cerró a sus espaldas, sintió como un eco extraño
en su interior, como si la casa fuera una concha llena de sonidos del pasado y
su mente hubiera pescado ese lejano murmullo de la voz apasionada del Yong Hwa
de hacía mucho tiempo, cuando se amaban y su felicidad parecía duradera.
¿Cómo se
había agotado ese amor? ¿Lo hubieran podido evitar luchando los dos con más
fuerza? ¿Fue culpa de ella? ¿O de él? ¿O de ambos? ¿Contribuyeron los dos a la destrucción
y muerte del amor? Ella iba en el tren, sentada como una estatua blanca y pensaba
en el hijo que se malogró. Quería tener ese hijo que era parte de Yong Hwa y
parte suya, una vida nacida de sus vidas, algo tan suyo que ella misma hubiera
amado tanto...
Yong Hwa no
lo quiso y aunque fue amable con ella cuando lo perdió, jamás le dijo que
sentía que lo hubiera perdido. Eso los separó y ella pensó entonces que ya no podía hacer
nada que le doliera más.
Se equivocó.
Él se enamoró de otra mujer y tal vez la separación de los últimos meses ayudó
a aumentar la atracción por Tae Hee, así que podía ser culpa de ella. Ya no
sabía ni le importaba.
Porque pensó
que ese día, él había matado su amor. La pasión brutal que le mostró fue tan
bárbara, que sólo podía pensar en él con temor y resentimiento.
wuaaaaa magnifico cada vez me enamoro mas de estas historias ustedes son fenomenales, gracias por subir historias tan lindas, todas me han encantado y cada capitulo lo disfruto mas, y me deja con ganas de mas, esperare con ansias el siguiente capitulo.
ResponderEliminarmi nombre es Maritza, no me deja comentar por otros medios solo por este, pero los sigo siempre.
yo yo no entiendo a yong la quiere o no la uqiere por que lo quie le iso lo iso por coraje al oirle decir eso a shin pero igual el la obligo por asi decirlo a que ella lo dijera .. tal vez los dos tubieron la culpa de que esto no funcionara pero aa no se el es que el pareciera que amaba o queria a aquella mujer lo que dijo esa vez en la oficina .. siguee no tardes mucho me encanta el fic esta muy bueno cada cap me atrapa mas y mas
ResponderEliminarCuándo subirás más capítulo???, no dejes la historia así, por favor
ResponderEliminar