miércoles, 16 de septiembre de 2015

CAN'T STOP - CAPITULO 9

El Libro

Esa noche, no seria una noche  especial, era la despedida de un buen amigo, tampoco Shin Hye prepararía una cena para Shi Yoon, en realidad él se presentaría en el restaurante de los padres de Shin Hye, y lo mas probable era que compartirían una conversación mientras bebieran unos refrescos.
Aunque Yong Hwa sabía cómo serían las cosas, no puede evitar sentirse incómodo con la presencia de Shi Yoon.
<<Afortunadamente él estará lejos de aquí por dos años>> pensó Yong Hwa mientras se abotonaba la camisa. 


***
Shin Hye estaba en su casa. Ella estaba muy cansada, realmente quería dormir al menos un minuto, los últimos días habían sido muy ajetreados, ella se sentía muy agotada.
Decidió lavarse la cara antes de ir al restaurante para ayudar a sus padres.
Cuando entró en el restaurante, se sorprendió al encontrar allí Shi Yoon.
—Oppa! Llegaste tan temprano todavía faltan dos horas.
—Mianhe Shin Hye, decidí adelantarme para hablar con usted, porque supongo que Yong Hwa vendrá más tarde, ¿no?
Shin Hye sonrió. Ella estaba muy feliz de ver a Shi Yoon ya que era un buen amigo, aun después del tiempo que había pasado desde que terminó las promociones de su drama, ella  todavía podía sentir su amabilidad y su cortesía en cada palabra.
—Siempre me pregunté por qué desapareciste de un día para el otro sin al menos decir adiós, Ji Hoon y yo estábamos esperando por usted toda la tarde el día de su cumpleaños.
—Eso era lo mejor, yo no podía estar con ustedes, ya que era muy difícil para mí...
—Difícil? Qué quieres decir? — pregunto ella con curiosidad.
Shin Hye de pronto recordó lo que Yong Hwa le había dicho esa mañana.
—¿De verdad no lo sabes?
Shin Hye suspiró profundamente cuando  Shi Yoon se acercó y la abrazó.
Fue un abrazo que duro solo un instante, pero fue suficiente para que Shin Hye se diera cuenta que Shi Yoon se sentía triste por alguna razón.
—Oppa, no importa el tiempo que estuvimos distanciados, siempre seras un buen hermano para mí, el hermano que me enseñó muchas cosas sin pedir nada a cambio, estoy muy agradecida.
—Shin Hye. Voy a unirme a la Armada en Abril, no volveré a verte otra vez en dos años, quiero que sepas que siempre estaré pensando en ti. Sé que tienes una relación estable con Yong Hwa pero sabes que siempre estaré allí como un amigo en quien puedes confiar.
Shin Hye comenzó a sentirse triste por su amigo. 
—Dos años oppa. Usted va a estar ausente durante dos años. Muchas personas lo extrañaran tanto, sus fans, su familia…
—¿Y usted. Usted me va a extrañar también? ¿Por lo menos un poquito?
—Por supuesto que sí. Además quiero que me prometa que si tiene vacaciones o tiempo libre envíeme un mensaje o venga a visitarme, voy a estar feliz sabiendo que estas saludable.
Shi Yoon vio su hermoso rostro una vez más, miró  profundamente sus ojos marrones por última vez y le dijo: 
—Usted es fantástica Shin Hye. Eres realmente un ángel. Llegue tarde, demasiado tarde a su vida, pero soy feliz aunque no sea yo a quien haya elegido. Soy feliz porque sé que eres feliz.
Shi Yoon tomó un libro de su mochila y se lo dio.
—Es para usted. Por favor prométame que lo leerás cuando yo esté lejos, será  un poco vergonzoso para mí si lo abres ahora.
Shin Hye recibió  el libro  y lo tomo en sus brazos como una niña sosteniendo su nueva muñeca.
—Te lo prometo, no te preocupes.
Shi Yoon finalmente  la besó en la frente por última vez y dijo adiós.

*** 
Shin Hye regreso a su habitación, la cabeza le estaba dando vueltas, se sentía muy mareada, casi no podía soportar el olor del restaurante. Cuando estuvo cerca de  su cama la voz de su madre la llamaba de nuevo.
—Shin Hye.  Yong Hwa está aquí.
<<Oh, Dios mío. Debería descansar por  más tiempo, creo que estoy empezando a enfermarme. Tal vez debería tomar unas vacaciones>> Penso Shin Hye.
De pronto se abrió la puerta ...
—Oh.  Siento llegar hasta aquí, te estaba esperando tanto tiempo, y como no bajaste, decidí subir.... ¿Estás bien?
—Está bien Yong Hwa, entra. Es sólo que me siento muy cansada, ¿Puedes quedarte aquí conmigo? Por favor.
—Por supuesto que puedo— le dijo mientras le acariciaba la cabeza  mirándola con un amor infinito y se quedó allí con ella, cuidándola mientras ella entraba en un profundo sueño. Simplemente sostenía sus manos sin imaginar la razón de su verdadera debilidad. 








1 comentario:

  1. Esta buenisimo....pero de verdad muy cortitos, uno se queda con gusto a poco...porfiii sube mas capiss...gracias por hacernos disfrutar

    ResponderEliminar