viernes, 4 de septiembre de 2015

CAN'T STOP - CAPITULO 7

La enfermedad.

Un nuevo espectáculo, una nueva gira, los días fueron pasando y  Yong Hwa no había visto a Shin Hye, la echaba de menos, se sentía nervioso y de mal humor, concentrarse le parecía una idea imposible. La banda estaba promocionando su nuevo álbum y tenía muchas presentaciones, y en lo único que él podía  pensar era en ella, en Shin Hye.
Sus compañeros parecían saber lo que le estaba pasando, de pronto surgió  una idea. Min Hyuk reunió a Jung Shin  y  a Jong Hyun en casa de sus padres, no le dijo nada a Yong Hwa,  cuando este  se dio cuenta ya estaba solo en casa, de repente el timbre comenzó a sonar. Yong Hwa fue a abrir la puerta, no podía creer lo que estaba viendo, era Shin Hye. Llevaba un precioso vestido azul pegado a cada una de sus curvas, al parecer se había fugado de las grabaciones de alguna publicidad.
—¿Estás bien Yong Hwa?—preguntó casi con desesperación.
Yong Hwa la miraba con admiración, era una diosa sexy,  abrió y cerró los ojos de nuevo para asegurarse de que era ella.
Shin Hye lo abrazó muy fuerte.
—Min Hyuk  me dijo que estabas muy enfermo y solo. Y que no podían venir a ayudarte.
Yong Hwa sonrió pensando en sus amigos. 
—No estoy solamente enfermo Shin Hye. Me estoy muriendo.
Yong Hwa tomo la mano de Shin Hye y la llevó a su habitación, cerró la puerta detrás de ella y sin poder aguantar más  la abrazó.
Shin Hye se separo de él por un instante y puso la mano en su frente, comprobando si tenía fiebre.
—¿Tus amigos realmente te dejaron solo y enfermo?.
—Creo que más bien  me enviaron  mi medicina.
Shin Hye no entendía lo que Yong Hwa le decía, sin embargo estaba muy contenta por saber que no estaba realmente enfermo. 
Yong Hwa se sentó en el sofá y tiro de ella haciendo que se sentara en su regazo. Comenzó a besarla suavemente acariciándole el pelo, acariciándole cuello y bajando lentamente las manos que acariciaban su espalda, estaba tratando de alguna forma de descomprimir su vestido sin despertarla del estado de éxtasis en el que ella se encontraba en ese momento.
La casa donde vivían los cuatro integrantes siempre fue un lugar tranquilo. Los chicos nunca habían llevado a sus novias allí, y prometieron que nunca lo harían, aunque en este caso Yong Hwa no lo había planeado, es más,  fueron ellos quienes habían enviado a Shin Hye prácticamente a sus brazos. En ese momento  ellos no podían pensar más de lo que estaban sintiendo, y cuando se dieron cuenta ya estaban haciendo el amor.
La suavidad de su piel lo volvió loco, en esos momentos se sentía el  rey del mundo. Podía sentir su corazón latiendo al mismo tiempo que el de ella, podía ver las mejillas rojas de su novia y aquellos labios exquisitos que lo enviaban al mismo cielo.
***
Sin aliento, Yong Hwa se tumbó a su lado y la colocó encima, rodeándola con los brazos.
—Ya no eres un niño—suspiro—Te has convertido en un hombre muy guapo y fuerte— dijo mientras acariciaba sus abdominales.
Yong Hwa besó su frente y dijo: —Mi Shin Hye, eres lo mejor que me ha pasado en esta vida.


Anterior               Siguiente





No hay comentarios:

Publicar un comentario